Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei - Opus Dei: Vida y mensaje del fundador, san Josemaría Escrivá de Balaguer. Testimonios sobre el Opus Dei. Un camino de santidad en el trabajo y la vida ordinaria http://www.es.josemariaescriva.info/ <![CDATA[Santa María de la Paz, un lugar de oración]]> Los restos sagrados de San Josemaría reposan en Roma, en la Iglesia de Santa María de Paz. Son muchos los que acuden para pedirle ayuda o para agradecer su intercesión.

Folleto informativo con mapa para descargar

El cuerpo de san Josemaría reposa en una urna situada bajo el altar de la Iglesia de Santa María de la Paz. Millones de personas en todo el mundo acuden a San Josemaría para solicitar a Dios nuestro Señor gracias de toda clase. Y son muchos quienes se acercan hasta la Iglesia Prelaticia para seguir pidiendo o para agradecer las gracias recibidas por su intecersión.

La devoción de Mons. Escrivá de Balaguer a la Virgen es la razón del título de la iglesia y de la imagen que la preside. La pintura, obra de Manuel Caballero, se puso a la veneración de los fieles el 18 de diciembre de 1959.

El altar del templo está situado bajo un pequeño baldaquino, siguiendo la costumbre de tantas iglesias romanas. En el vestíbulo de acceso se encuentra una imagen de la Virgen María, Madre del Amor Hermoso. En el atrio se contempla la pila bautismal donde fue bautizado San Josemaría el 13 de enero de 1902. Fue donada por el Obispo y el Capítulo de la Catedral del Barbastro, su ciudad natal.

En la cripta está enterrado el Beato Álvaro del Portillo (1914-1994), Obispo y primer sucesor de San Josemaría al frente del Opus Dei.

En esa misma cripta está enterrada Carmen Escrivá, hermana del fundador; y se ha enterrado en ella recientemente a la primera numeraria auxiliar del Opus Dei, Dora del Hoyo.

Allí se encuentran la Capilla del Santísimo y los confesionarios. San Josemaría predicó con incansable celo la necesidad de frecuentar los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía, dones de Dios a sus hijos los hombre, fuente de paz y de alegría imperecedera.

"Santa María es —así la invoca la Iglesia— la Reina de la paz. Por eso, cuando se alborota tu alma, el ambiente familiar o el profesional, la convivencia en la sociedad o entre los pueblos, no ceses de aclamarla con ese título: “Regina pacis, ora pro nobis!” —Reina de la paz, ¡ruega por nosotros! ¿Has probado, al menos, cuando pierdes la tranquilidad?... —Te sorprenderás de su inmediata eficacia"
(San Josemaría Escrivá de Balaguer).


Horarios, datos útiles y mapa de Roma

Santa María de la Paz, Iglesia Prelaticia del Opus Dei
Viale Bruno Buozzi, 75 — 00197 Roma
Teléfono: 06-808961
Horario: Abierto de 8:30 a 20:25 (de las 14.00 a las 17.00, entrada por Via di Villa Sacchetti, 36)


Misas: todos los días a las 8.30, a las 12.00 y a las 19.30

Durante julio y agosto no habrá Misa de 19:30.

Confesiones: en italiano, inglés, castellano, francés, alemán y portugués.

Si un grupo quiere avisar su llegada con antelación, o si un sacerdote desea celebrar la Santa Misa, puede llamar por teléfono.


Para acceder a Santa María de la Paz, como en las demás iglesias romanas, se debe vestir respetuosamente: la costumbre local requiere rodillas y hombros cubiertos.



Teléfonos útiles
- Ayuntamiento de Roma: 060606 (información)
- Aeroporti di Roma (Fiumicino y Ciampino): 06-65951 (central)
- Radio taxi: 06-3570; 06-4994; 06-8822
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<![CDATA[La esperanza]]> Expecta Dominum, espera en el Señor; vive de la esperanza, nos sugiere la Iglesia, con amor y con fe. Viriliter age, pórtate varonilmente. ¿Qué importa que seamos criaturas de lodo, si tenemos la esperanza puesta en Dios? Y si en algún momento un alma sufre una caída, un retroceso —no es necesario que suceda—, se le aplica el remedio, como se procede normalmente en la vida ordinaria con la salud del cuerpo, y ¡a recomenzar de nuevo!
Amigos de Dios, 94

Hace ya bastantes años, con un convencimiento que se acrecentaba de día en día, escribí: espéralo todo de Jesús: tú no tienes nada, no vales nada, no puedes nada. El obrará, si en El te abandonas. Ha pasado el tiempo, y aquella convicción mía se ha hecho aún más robusta, más honda. He visto, en muchas vidas, que la esperanza en Dios enciende maravillosas hogueras de amor, con un fuego que mantiene palpitante el corazón, sin desánimos, sin decaimientos, aunque a lo largo del camino se sufra, y a veces se sufra de veras.
Amigos de Dios, 205

A mí, y deseo que a vosotros os ocurra lo mismo, la seguridad de sentirme —de saberme— hijo de Dios me llena de verdadera esperanza que, por ser virtud sobrenatural, al infundirse en las criaturas se acomoda a nuestra naturaleza, y es también virtud muy humana. Estoy feliz con la certeza del Cielo que alcanzaremos, si permanecemos fieles hasta el final.
Amigos de Dios, 208

En tí, Señor, esperé. —Y puse, con los medios humanos, mi oración y mi cruz. —Y mi esperanza no fue vana, ni jamás lo será.
Camino, 95

Hemos de adquirir la medida divina de las cosas, no perdiendo nunca el punto de mira sobrenatural, y contando con que Jesús se vale también de nuestras miserias, para que resplandezca su gloria. Por eso, cuando sintáis serpentear en vuestra conciencia el amor propio, el cansancio, el desánimo, el peso de las pasiones, reaccionad prontamente y escuchad al Maestro, sin asustaros además ante la triste realidad de lo que cada uno somos; porque, mientras vivamos, nos acompañarán siempre las debilidades personales.
Amigos de Dios, 194

“Es tiempo de esperanza, y vivo de este tesoro. No es una frase, Padre me dices, es una realidad”.
Entonces..., el mundo entero, todos los valores humanos que te atraen con una fuerza enorme amistad, arte, ciencia, filosofía, teología, deporte, naturaleza, cultura, almas..., todo eso deposítalo en la esperanza: en la esperanza de Cristo.
Surco, 293

Crezcamos en esperanza, que de este modo nos afianzaremos en la fe, verdadero fundamento de las cosas que se esperan, y convencimiento de las que no se poseen (Hebr XI, 1). Crezcamos en esta virtud, que es suplicar al Señor que acreciente su caridad en nosotros, porque sólo se confía de veras en lo que se ama con todas las fuerzas. Y vale la pena amar al Señor. Vosotros habéis experimentado, como yo, que la persona enamorada se entrega segura, con una sintonía maravillosa, en la que los corazones laten en un mismo querer. ¿Y qué será el Amor de Dios? ¿No conocéis que por cada uno de nosotros ha muerto Cristo? Sí, por este corazón nuestro, pobre, pequeño, se ha consumado el sacrificio redentor de Jesús.
Frecuentemente nos habla el Señor del premio que nos ha ganado con su Muerte y su Resurrección. Yo voy a preparar un lugar para vosotros. Y cuando habré ido, y os haya preparado lugar, vendré otra vez y os llevaré conmigo, para que donde yo estoy estéis también vosotros (Ioh XIV, 2-3). El Cielo es la meta de nuestra senda terrena. Jesucristo nos ha precedido y allí, en compañía de la Virgen y de San José —a quien tanto venero—, de los Angeles y de los Santos, aguarda nuestra llegada.
Amigos de Dios, 220

¡Qué maravilloso será cuando Nuestro Padre nos diga: siervo bueno y fiel, porque has sido fiel en las cosas pequeñas, yo te confiaré las grandes: entra en el gozo de tu Señor! (Mt XXV, 21) ¡Esperanzados! Ese es el prodigio del alma contemplativa. Vivimos de Fe, y de Esperanza, y de Amor; y la Esperanza nos vuelve poderosos. ¿Recordáis a San Juan?: a vosotros escribo, jóvenes, porque sois valientes y la palabra de Dios permanece en vosotros, y vencisteis al maligno (1 Ioh II, 14). Dios nos urge, para la juventud eterna de la Iglesia y de la humanidad entera. ¡Podéis transformar en divino todo lo humano, como el rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba!
No lo olvidéis nunca: después de la muerte, os recibirá el Amor. Y en el amor de Dios encontraréis, además, todos los amores limpios que habéis tenido en la tierra. El Señor ha dispuesto que pasemos esta breve jornada de nuestra existencia trabajando y, como su Unigénito, haciendo el bien (Act X, 38). Pidamos a Santa María, Spes nostra, que nos encienda en el afán santo de habitar todos juntos en la casa del Padre. Nada podrá preocuparnos, si decidimos anclar el corazón en el deseo de la verdadera Patria: el Señor nos conducirá con su gracia, y empujará la barca con buen viento a tan claras riberas.
Amigos de Dios, 221 ]]>
<![CDATA[El Santo Rosario]]> Fijaos en una de las devociones más arraigadas entre los cristianos, en el rezo del Santo Rosario. La Iglesia nos anima a la contemplación de los misterios: para que se grabe en nuestra cabeza y en nuestra imaginación, con el gozo, el dolor y la gloria de Santa María, el ejemplo pasmoso del Señor, en sus treinta años de oscuridad, en sus tres años de predicación, en su Pasión afrentosa y en su gloriosa Resurrección.
Amigos de Dios, 299

Arma poderosa
El Santo Rosario es arma poderosa. Empléala con confianza y te maravillarás del resultado.
Camino, 558

Ten una devoción intensa a Nuestra Madre. Ella sabe corresponder finamente a los obsequios que le hagamos.
Además, si rezas todos los días, con espíritu de fe y de amor, el Santo Rosario, la Señora se encargará de llevarte muy lejos por el camino de su Hijo.
Surco, 691

Aparente monotonía
El Rosario es eficacísimo para los que emplean como arma la inteligencia y el estudio. Porque esa aparente monotonía de niños con su Madre, al implorar a Nuestra Señora, va destruyendo todo germen de vanagloria y de orgullo.
Surco, 474

“Virgen Inmaculada, bien sé que soy un pobre miserable, que no hago más que aumentar todos los días el número de mis pecados...” Me has dicho que así hablabas con Nuestra Madre, el otro día.
Y te aconsejé, seguro, que rezaras el Santo Rosario: ¡bendita monotonía de avemarías que purifica la monotonía de tus pecados!
Surco, 475

Siempre retrasas el Rosario para luego, y acabas por omitirlo a causa del sueño. —Si no dispones de otros ratos, recítalo por la calle y sin que nadie lo note. Además, te ayudará a tener presencia de Dios.
Surco, 478

Una corona de alabanzas
Santo Rosario. —Los gozos, los dolores y las glorias de la vida de la Virgen tejen una corona de alabanzas, que repiten ininterrumpidamente los Angeles y los Santos del Cielo..., y quienes aman a nuestra Madre aquí en la tierra.
—Practica a diario esta devoción santa, y difúndela.
Forja, 621

En este entramado, en este actuar de la fe cristiana se engarzan, como joyas, las oraciones vocales. Son fórmulas divinas: Padre Nuestro..., Dios te salve, María..., Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Esa corona de alabanzas a Dios y a Nuestra Madre que es el Santo Rosario, y tantas, tantas otras aclamaciones llenas de piedad que nuestros hermanos cristianos han recitado desde el principio.
Amigos de Dios, 248

¿Qué son el Ave Maria y el Angelus sino alabanzas encendidas a la Maternidad divina? Y en el Santo Rosario —esa maravillosa devoción, que nunca me cansaré de aconsejar a todos los cristianos— pasan por nuestra cabeza y por nuestro corazón los misterios de la conducta admirable de María, que son los mismos misterios fundamentales de la fe.
Amigos de Dios, 290, 2]]>
<![CDATA[Supérate cada día]]> "Hijo mío no te dé vergüenza ser un pobre cacharro, con defectos, pero lucharemos toda la vida para no tenerlos, hasta el final. Eso es amor"]]> <![CDATA[Un tirón que todos sentimos]]> "A ti te interesará hacer lo más importante y el mejor negocio que tenéis es educar a los hijos"]]> <![CDATA[Sonreír siempre]]> "Tú serás un buen cristiano si sonríes siempre".]]> <![CDATA[Los misterios de la fe]]> La vida de fe no consiste en entenderlo todo porque la razón es limitada y la sabiduría de Dios, infinita. San Josemaría habla de este tema en Santiago de Chile, el 7 de julio de 1974.]]> <![CDATA[Construir la familia]]> "Construir la familia" es un reportaje de 32 minutos que, de modo dinámico y emotivo, alterna imágenes de la predicación de san Josemaría en Argentina con variados testimonios de matrimonios que cuentan sus alegrías y dificultades en el desafío de construir la familia.

El reportaje es una producción de Digito Identidad Visual y su director es Juan Martín Ezrraty. Se estrenó hace algunos años pero, ya que estamos preparándonos para el Sínodo de la Familia convocado por el Papa Francisco, estos testimonios cobran nuevo interés. ]]>
<![CDATA[Para viajar a Roma]]> Si se desea visitar una ciudad sin perderse un rincón es imprescindible tener un buen guía. Conocer la Ciudad Eterna de la mano de san Josemaría puede ayudar a descubrir los mismos lugares que él visitó y que le sirvieron para enraizar su fe en la de los primeros cristianos. Ofrecemos una recopilación en formato epub con los artículos publicados sobre lugares de Roma.]]> <![CDATA[San Josemaría es inestimable]]> Me ayuda en todas las dificultades que encuentro en mi vida. Gracias a él los asuntos difíciles se hacen más fáciles. Basta mencionar cariñosamente que me ayudó a encontrar trabajo y a superar una depresión grave. Conocí a personas que me animaron. Gracias a estas oraciones ya sé que las cosas no son tan irremediablemente malas... ¡Que confiemos a Dios y a sus siervos en el cielo y todo saldrá bien! Recemos y todo se nos dará.]]> <![CDATA[Una beca]]> Hace tiempo vengo rezando a Dios por intercesión de san Josemaría para conseguir una beca en una institución importante que me hace mucha ilusión profesional. En 2010 hice un intento que no resultó. No obstante seguí encomendando y en 2015 envié una solicitud para volver a postularme. En una primera instancia quedé desestimada: el jurado era realmente adverso y me objetaban algunos puntos de mi postulación. Empecé -con mucha fe- una novena tras otra a san Josemaría para que me dieran esa beca e hice un nuevo intento: escribí un pedido de reconsideración. En el cuarto día de la séptima novena, fiesta de la Visitación, me escribieron un mail diciendo que me habían concedido la beca. Gracias, san Josemaría.]]> <![CDATA[20.10.1931]]> Reza: “Señor, Jesús: que tus hijos no sean hombres de acción larga y oración corta”.]]> <![CDATA[Estoy llamado a ser santo]]> "Una vez en mi vida alguien me dijo estoy llamado a ser santo y la manera de hacerlo es a través de mi trabajo ordinario". Testimonio de Chris Blunt, Illinois. ]]> <![CDATA[Cuenta Oficial de Twitter]]> Tweets por el @sJosemaria. !function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=/^http:/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+"://platform.twitter.com/widgets.js";fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document,"script","twitter-wjs"); ]]> <![CDATA[La Eucaristía: Señor, creo que estás ahí]]> Barcelona, 26 de noviembre de 1972. San Josemaría recuerda que Jesús está presente en la Eucaristía. Rezar ante el sagrario es hacer un acto de fe: "Él vive. Señor: sé que vives, que estás ahí escondido por Amor"]]>